Uruguay Refuerza el Control del E-commerce Internacional

El crecimiento explosivo del comercio electrónico internacional ha generado una transformación sin precedentes en los hábitos de consumo en Uruguay. La llegada de plataformas como Temu ha disparado el volumen de importaciones personales, desafiando la capacidad logística y regulatoria del país. En respuesta, la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) ha implementado nuevas medidas para ordenar el sistema y evitar un colapso operativo.

Un Sistema Saturado: Auge del Régimen Simplificado

El régimen simplificado de importación, creado para facilitar el ingreso de pequeños envíos personales —hasta 200 dólares y 20 kilos por paquete— ha sido el principal canal utilizado por consumidores uruguayos para adquirir productos desde el exterior. Su ventaja clave: no tiene límite de envíos anuales si se paga el tributo correspondiente del 60%.

Diseñado inicialmente para compras esporádicas de individuos o pequeños emprendedores, este sistema fue desbordado por el uso masivo impulsado por plataformas como Temu, la tienda online china que ofrece productos a precios muy bajos y con envío directo. Según datos de la Cámara de Comercio, se pasó de 6.500 a 160.000 envíos mensuales bajo este régimen en apenas un año —un aumento de más del 2.300%.

Impacto Económico y Logístico: Colapso en Carrasco

Este crecimiento vertiginoso ha tenido consecuencias notables. El volumen anual de compras bajo el régimen simplificado saltó de 4 a 18 millones de dólares, un incremento del 315%. Como resultado, el aeropuerto de Carrasco, principal punto de ingreso de estas encomiendas, enfrenta una acumulación crítica de paquetes, muchos de ellos retenidos por falta de documentación o trámites incompletos.

El sistema aduanero, sin la automatización ni el personal necesario para enfrentar tal demanda, ha experimentado serios retrasos en la liberación de mercadería, afectando a miles de consumidores.

Nueva Medida: Declaración Electrónica Voluntaria

Para aliviar esta situación, la DNA ha puesto en marcha una medida clave a partir del 7 de julio: la declaración electrónica voluntaria. Esta nueva herramienta permite a los importadores presentar, de forma remota, los datos necesarios para acelerar el proceso aduanero.

Podrán realizar la declaración los propios consumidores, los operadores logísticos que ingresan la mercadería, o los despachantes de aduana. Aunque en esta etapa su uso es opcional, no se descarta que se vuelva obligatorio a futuro.

Este paso hacia la digitalización busca reducir la burocracia, optimizar recursos humanos y mejorar los tiempos de entrega, alineando a Uruguay con estándares internacionales en materia de comercio electrónico.

El “Efecto Temu” y su Repercusión en el Comercio Local

El crecimiento de Temu ha cambiado no solo los hábitos de consumo, sino también el equilibrio económico del país. Solo entre enero y abril de 2025, se realizaron más de 580.000 compras web en el exterior, triplicando las cifras del mismo período del año anterior. El récord fue en febrero, con 170.367 paquetes en un solo mes —más de 6.000 diarios.

Este fenómeno encendió las alarmas en el comercio nacional. Julio César Lestido, presidente de la Cámara de Comercio, advirtió sobre el impacto negativo del “efecto Temu”, estimando que estas compras web le restan al comercio formal alrededor de 180 millones de dólares anuales.

Desafíos Regulatorios y Debate Abierto

Aunque la declaración electrónica es un avance significativo, la situación plantea preguntas complejas:

  • ¿Cómo garantizar el uso adecuado del régimen simplificado?
  • ¿Qué acciones se tomarán para proteger al comercio nacional sin limitar el acceso de los consumidores a productos más baratos?
  • ¿Se establecerán nuevas regulaciones para frenar el ingreso masivo de productos de tiendas extranjeras?

Uruguay no está solo en este desafío. En varios países latinoamericanos se están evaluando reformas similares frente al crecimiento de plataformas como Temu, Shein o Aliexpress. La competencia ahora es global, y ya no se mide solo entre empresas, sino entre modelos de negocio basados en tecnología, márgenes mínimos y logística internacional avanzada.

Ajustar el Sistema ante una Nueva Realidad

El régimen simplificado, concebido como una vía práctica para consumidores individuales, ha sido superado por una demanda masiva que evidencia las limitaciones del sistema aduanero uruguayo. La digitalización y modernización de los procedimientos no solo es una solución coyuntural, sino una necesidad estructural para enfrentar un mercado globalizado.

Mientras tanto, los consumidores seguirán aprovechando las ventajas del e-commerce internacional. El Estado, por su parte, deberá adaptarse a un nuevo ecosistema digital para no quedar rezagado en una transformación que, sin duda, llegó para quedarse.